jueves, 25 de octubre de 2007

PRINCIPALES CANTANTES DEL MERENGUE

Johnny Ventura
Un joven músico, Johnny Ventura, supo captar la esencia del momento y estuvo a la cabeza del proceso de integración del merengue en la cultura popular Latinoamericana. Como contraste con los compositores que habían sufrido años de represión creativa, las canciones de Johnny Ventura reflejaban una cualidad nueva y exuberante, debida en gran medida a su falta de contacto con el régimen de Trujillo. Su grupo, El combo-Show, también era innovador: la palabra “combo” hace referencia a una formación más reducida, similar a la encontrada en los Conjuntos Cubanos, que contenía sólo de dos a cinco instrumentos de metal; y la palabra “show” se refiere al espectáculo visual- una idea importada de los Estados Unidos donde todos los músicos tocaban de pie, y los vocalistas bailaban a la vez de cantar (Anteriormente, todos los músicos actuaban sentados). Esta formación desplegada por el Combo-Show causó furor en el mundo del espectáculo Dominicano, algo que, consecuentemente, el resto de artistas se vio forzado a adoptar.

Esta innovación en los escenarios fue complementada por una astuta estrategia mercantil planeada por el director de la banda, William Liriano. Se dio cuenta de que la mayor competencia de Ventura era la música extranjera que sonaba en la radio, con lo que promovió actuaciones en vivo adaptadas especialmente a una audiencia de campesinos y vecinos de los barrios. Fue la primera vez que se aplicaron tácticas mercantiles al merengue como producto, una práctica que más tarde ayudaría en la internacionalización del merengue a expensas de la salsa.

Juan Luis Guerra y 4.40
El hijo más importante de la República Dominicana no nació de padres de clase baja, y sin embargo su música consiguió salvar la distancia entre privilegiados y no privilegiados. Graduado en el Conservatorio Dominicano y la Escuela Berklee de Boston, Guerra supo hacer uso de una mezcla ecléctica de sonidos Caribeños y Jazz, para producir canciones que trascendiesen las fronteras sociales.

Sin lugar a dudas, su mayor legado es la producción de merengues y bachatas con las que consiguió atraer audiencias de distintas clases sociales: se trata de música de fiesta para la mayoría que incluye en sus líricas agudos comentarios para la intelectualidad. Guerra llama a su música “el merengue dual”; música para bailar y pensar al mismo tiempo.

Aunque a veces se le critica por haber hecho popular la bachata sin haber dado a conocer su origen de clase baja, es obvio que Guerra y su cuarteto 4.40 constituyeron el conducto principal por medio del cual la bachata consiguió la importancia y aceptación Panamericana.